Reemplazo
de Rodilla

Dr. Santiago P. Vedoya

 

Calma el dolor, corrige el eje de la pierna y permite una vida normal.

La artrosis de rodilla es un proceso irreversible que consiste en el desgaste del cartílago de la articulación del fémur con la tibia y la rótula. Sus síntomas son:

Dolor, en ocasiones invalidante.

Disminución de la movilidad

Cuando el uso prudente de antiinflamatorios y la kinesiología resultan insuficientes para que el paciente tenga una calidad de vida aceptable, la alternativa para calmar el dolor es la cirugía de reemplazo articular con una prótesis de rodilla.
El objetivo del reemplazo total de rodilla es calmar el dolor, devolverle al miembro su eje y movilidad normales y permitir al paciente disfrutar de una calidad de vida óptima y sin limitaciones. Es una de las cirugías más frecuentes de la especialidad y presenta un alto porcentaje de éxito (superior al 97 % en centros especializados). La cirugía consiste en recortar una fina capa de hueso con el cartílago dañado y reemplazarla por los componentes protésicos, permitiéndole al paciente caminar a las 48 horas de la intervención.
La duración de los implantes que se utilizan actualmente es de 15 a 20 años en promedio.

 

La cirugía

La cirugía se programa con aproximadamente 45 días de anticipación.

Durante ese tiempo se realizan las evaluaciones y los exámenes prequirúrgicos correspondientes a cada paciente, para ajustar todo lo necesario para que llegue en condiciones óptimas al procedimiento.

La operación se realiza a través de una incisión de aproximadamente 15 cm en la parte anterior de la rodilla.

La cirugía dura de 60 a 80 minutos.

Se utiliza anestesia peridural (salvo excepciones) y sedación para que el paciente esté dormido durante la intervención.

El paciente luego es trasladado a su habitación.

 

Internación, postoperatorio y rehabilitación

La internación se realiza el mismo día de la cirugía, con ayuno de 8 horas.

El paciente comienza a caminar con andador o bastones canadienses a las 48 horas de operado, acompañado de un kinesiólogo, quien lo asistirá en la rehabilitación de la marcha.

El tiempo de hospitalización habitual para una cirugía de prótesis de rodilla es de cuatro días.

Una vez dado de alta, el paciente continuará con el mismo plan de marcha del hospital en su domicilio, modificando el uso de bastones según las indicaciones del cirujano (generalmente se dejan los bastones a los 45 días de la cirugía).

El primer control (con traslado en ambulancia) es a los 20 días de operado para evaluar la herida, sacar los puntos, aprender los ejercicios de flexión de la rodilla y comenzar a caminar con un solo bastón.